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Jóvenes Participaron en Jornada de Educación Ambiental en el Oásis de Niebla de Paposo

Esta actividad organizada por la Municipalidad de Antofagasta contempló un recorrido por las quebradas Peralito, El Rincón y Los Sapos, sitios que albergan biodiversidad endémica 

En el desierto más árido del mundo, un vergel deslumbra a sus visitantes, nos referimos al oasis de niebla de Paposo, que en idioma Kunza significa “Lugar de las aguas cristalinas”, ubicado en la cordillera costera donde florece y brotan los manantiales, albergando biodiversidad considerada única en el mundo, el cual fue visitado por un grupo de 35 jóvenes como parte de las actividades del Mes de la Juventud que organiza el municipio a través del programa Antofagasta Joven y el valioso apoyo de la agrupación Caminantes del Desierto. 

La ruta comenzó muy temprano, realizando la primera parada en quebrada Peralito, espacio natural que sorprendió por su vegetación y el canturreo de las aves silvestres que habitan en este lugar, más tarde, el recorrido prosiguió con destino al sector conocido como El Rincón, donde se puede encontrar diversas especies endémicas. 

La actividad estuvo enfocada en la educación ambiental, en la importancia de la flora y el cuidado de estos increíbles paisajes que vale la pena conocer, admirar y por sobre todo, preservar para las generaciones venideras. 

En este contexto, el Coordinador de Antofagasta Joven, Eduardo Videla, destacó la consciencia y los conocimientos que adquieren los jóvenes en este tipo de iniciativas, “el objetivo de estos viajes es la Educación Ambiental, los jóvenes no conocen estos lugares que son hermosos y queremos enseñarles lo que existe en la segunda región, la vegetación y las  especies silvestres que habitan, para que en un futuro se conviertan en actores relevantes de protección de estos sitios”, sostuvo.

 
Al respecto, el miembro de la agrupación Caminantes del Desierto, Rodrigo Díaz, recalcó la necesidad de educar a los jóvenes en flora y fauna bajo la premisa que "nadie cuida lo que no conoce", “nosotros recorremos todos los sectores de la segunda región, buscando flora y fauna, principalmente para catastrarla y darla a conocer a la comunidad, hoy nos acompañaron muchos jóvenes, la idea es difundir lo que hay en la zona y recorrer todas estas quebradas, nos encontramos con mucha vegetación y sorpresas”.  

En cuanto a biodiversidad, en el sector costero de Paposo existen numerosas especies de avifauna y algunos reptiles asociados, en tanto, hacia el interior, en las cimas, quebradas y laderas del cordón montañoso, es posible encontrar especies de mamíferos, roedores y reptiles, que se encuentran condicionados a la existencia de los sistemas vegetacionales. 

Entre estas especies se registran Guanacos (Lama guanicoe), Zorro culpeo (Pseudaloex culpaeus), Zorro chilla (Pseudalopex griseus), roedores como el Lauchón orejudo (Pyllotis darwin), y reptiles como la Lagartija del género Liolaemus y anfibios como el Sapo de Rulo, (Bufo atacamensis).

Asimismo, las cactáceas impresionan por sus formas, algunas parecen verdaderas esculturas: encontrándose columnares (quiscos), esférica (santulones y neoporteiras) o segmentadas (gatitos y guillave). Sus frutos han servido de alimento para las primeras comunidades de la costa y sirven de refugio para roedores y reptiles. 

No obstante, a pesar de todas estas notables características que hacen única a las quebradas de Paposo, en la actualidad no posee la categoría de Reserva Nacional y solo se le considera como un Sitio Prioritario para Conservación, lo que condiciona la preservación de este lugar que encanta al recorrerla y atrapa con sus distintos colores y aromas.